domingo, 30 de noviembre de 2008

REMEMORANDO FRIENDS




Al pato Donald le pasa algo raro en el coco. Su única vestimenta consiste en una chaqueta hortera de marinero y una gorra. Sin embargo, siempre que sale de la ducha le entra un pudor repentino y se tapa con una toalla la parte de abajo!!!! ¿A qué narices viene eso?

miércoles, 19 de noviembre de 2008

INSTANTE

Rompo los huevos, los bato, lo añado a las patatas, la cosa va tomando forma y ¡voila! le doy la vuelta a la tortilla sin pensármelo, con resultados sorprendentes. Una semana antes, realizo el mismo procedimiento, pero en el momento de darle la vuelta, me da tiempo a pensar “¿Y si la cago?”, los resultados de aquella vez: un desastre en el suelo y una llamada rápida a telepizza.

Varios años atrás, consigo dominar el secreto de dar la voltereta en el plinto. un día justo, mientras mi cuerpo está en un ángulo de 90 grados con la horizontal del suelo, medito “¿Y si la cago?”. Resultado, me voy de varas hacia un lateral con medio plinto en las manos, adiós a mi prometedora carrera como ninja.

No sé por qué, con el tema de la tortilla me vino automáticamente a la cabeza la otra historia. Moraleja: apenas cuesta un instante meter la pata :-( (¡y nos cuesta mucho más hacer las cosas bien!).

miércoles, 29 de octubre de 2008

EL PRECIO DE LAS PALOMITAS DEL CINE SUBE

Propongo jugar a un juego, cada vez que en las noticias se diga “crisis” bebamos todos un chupito. Así tal vez la pasemos todos con una ligera ebriedad y cuando llegué la resaca esté todo solucionado. Esto me viene a la cabeza tras leer un titular de periódico que da con el dedo en la llaga. “Todos nos preguntamos cuánto va a durar la crisis cuando en verdad deberíamos preguntarnos cómo salir de ella” (no cito textual ya que no recuerdo dónde lo vi). Jejeje, no pude evitar esbozar una sonrisa imaginándome al político de turno escondido debajo de su mesa esperando a que pase la tormenta.

lunes, 13 de octubre de 2008

CORTOCIRCUITO

La tecnología es una de esas amantes que genera dependencia. Sus largos abrazos y tiernos besos, nos hacen difícil escapar de su yugo. ¿Alguien de ahí se acuerda cuando casi nadie tenía teléfono móvil? Ibas en el bus y al pobre que le sonaba uno todo el mundo le sacaba los colores. No hace falta que os diga que hoy en día lo raro es que no suene ninguno mientras “disfrutas” del transporte público.

A riesgo de asustaros, os diré que también hubo un tiempo en que la única noción que teníamos de Internet era una película llamada “Juegos de guerra”. Así que, cuando teníamos que hacer un trabajo del colegio o la universidad había que acudir a... ese sitio donde van los jubilados a leer el periódico gratis, la biblioteca!!! Y ahí los copipega no se hacían vía ctrl+c.

Hoy me he levantado nostálgico de aquellos tiempos de Naranjito, quizás culpa del constipado que comparto con media población (y encima me acababa de pillar vacaciones, ¡sigh!). Saludos!

lunes, 22 de septiembre de 2008

CANCIÓN DE ASCENSOR

Este verano no hubo canción (las malas lenguas dicen que la cosa se adelanto). Es odioso pero casi siempre se te pega la que más detestas (como si tu subconsciente te hiciera una mala pasada, “no si en el fondo te mola King Africa”), cuando no la más inoportuna. En una ocasión andaba yo tranquilo cantando ese tema de “La Cabra Mecánica” que hace alusión a que te soplen el fuelle sin darme cuenta y... digamos que la gente no acabo de entender que solo les deseaba una feliz vida sexual. En fin, ¡mejor dar los conciertos en la intimidad de la ducha!

martes, 9 de septiembre de 2008

ORO NEGRO... Y LÍQUIDO!

¿Tendrá algo que ver la subida de la gasolina con la del precio de los cubatas? Bendito garrafón, difícil de olvidar cuando tienes todo un domingo resacoso.

jueves, 4 de septiembre de 2008

INVISIBLE

Cuando cumplí 16 años mis padres decidieron hacerme un regalo que sin duda me sorprendería, ¡un cuadro en 3D! Ya sabéis, uno de esos que a primera vista no ves nada pero a fuerza de mirarlo terminas viendo la estatua de la libertad con volumen y forma. Para el caso, nunca conseguí verlo y estuvo colgado en mi habitación 3 largos años, recordándome cada día mi incapacidad visual, es más si algún día me olvidaba de él alguna visita venía a recordármelo (no lo dudéis, TODO el mundo lo veía menos yo). Al final llegué a la conclusión de que no sabía si sería mi miopía galopante, el uso de las lentillas caducadas o alguna carencia de droga en mi dieta, pero por algún motivo aquellas manchas y puntos para mí siempre serían manchas y puntos y nunca jamás esa enorme señora porta antorchas. Acabo en la basura, donde algún chatarrero la debió recoger murmurando eso de “¡Anda! ¡La Estatua de la Libertad!
A veces no importa lo que nos esforcemos pero no podemos verlo todo, nos quedamos en lo obvio. Lo mismo le pasaba a mucha gente que vio el dibujo que pongo hoy, es una pareja dándose un beso... ¿o quizás no?