Como espectador de éste, cada vez más, circo que llamamos mundo no dejo de sorprenderme ante la enorme capacidad para complicarse la vida de la gente. Los problemas más banales (del tipo “¡Oh Dios! Este año no me convertiré en reina del baile de primavera”) nos quitan el sueño, mientras que las cosas importantes de verdad nos pasan desapercibidas.Desde aquí pego un grito y rompo una lanza para que la gente haga su vida más simple, en serio no merece la pena. ¡Hala, grito pegado y lanza rota!
Si tu problema tiene solución, ¿de qué te preocupas? Si tu problema no tiene solución ¿de qué te preocupas?





